Cambio de pañal

Durante los primeros meses tendrás que cambiar el pañal a tu bebé con mucha frecuencia, aunque cada bebé lleva su propio ritmo de micciones y deposiciones, prepárate para cambiarle el pañal al menos 8 veces al día. La frecuencia de cambio será muy superior durante los primeros meses y se irá reduciendo según el bebé crezca. Normalmente alrededor de dos años o dos años y medio es cuando llega el momento de quitarle el pañal.

Hay que procurar que el culito del bebe esté el menor tiempo posible en contacto con el pis y las heces para evitar irritaciones e infecciones. Para ello podemos instaurar la rutina de comprobar el estado del pañal al levantarle, después de cada toma y antes de acostarle para cambiárselo en caso necesario.

¿Cómo hacer el cambio del pañal?

Antes de empezar el cambio de pañal comprueba que tienes todo lo que necesitas preparado y a mano (pañal nuevo, toallitas, crema protectora, toalla o pañuelo de papel). Coloca al bebé sobre una superficie horizontal y retira el pañal sucio levantando las piernas del bebé sujetándole por los tobillos.

Una vez retirado el pañal limpia toda la zona bien con una toallita o con una esponja húmeda, puedes utilizar un poco de jabón en caso de que sea caca. En el caso de las niñas es importante que se haga de adelante hacia atrás para evitar contaminar con heces la zona genital. Después seca bien la zona prestando especial atención a los pliegues.

¿Cómo utilizar una crema protectora para la zona del pañal?

Una vez has retirado el pañal, limpiado y secado la zona, aplica una capa de la crema sobre la piel. Extiéndela de tal manera que se cree una fina capa protectora sobre su culito, esta capa le mantendrá protegido más tiempo de la humedad.

La mayoría de las mamás utilizan las cremas para el pañal no solamente cuando existe una irritación, sino también como prevención habitual a la hora de cambiar el pañal antes de que éstas aparezcan.

Si tu bebé tiene la piel muy enrojecida e irritada, es mejor que apliques la crema en cada cambio de pañal.

La Crema Pañal de Caléndula Weleda.

Mano de santo; así es como la llaman cariñosamente aquellas mamás y papás que ya han comprobado sus virtudes. A base de Caléndula BIO, un anti-inflamatorio natural, está pensada para calmar y regenerar irritaciones y rojeces en la zona pañal.  
El óxido de Zinc tiene propiedades aislantes y absorbentes que mantienen el culito protegido y perfectamente aislado de la humedad, mientras que la lanolina y la cera de abeja refuerzan esta acción formando una fina capa protectora que no obstruye los poros. 

Su fórmula contiene ingredientes 100% naturales y extractos de Caléndula BIO. Los productos Weleda no contienen conservantes, colorantes ni perfumes sintéticos y tampoco sustancias de origen petroquímico.  Recomendado por matronas.

Protege contra la irritación y alivia la piel enrojecida desde el primer día.

¿Y si mi bebé tiene la piel atópica?

No todas las pieles son iguales y el picor y la descamación que provoca la dermatitis atópica hace que este tipo de piel necesite  unos cuidados especialmente pensados para ella. Weleda ha desarrollado la Crema Pañal de Malva Blanca BIO con ingredientes cuidadosamente seleccionados para cubrir las necesidades de estas pieles tan sensibles.

La Malva Blanca es una planta con gran concentración de ingredientes activos, sobre todo en su raíz. Nutre intensamente y repara la piel del culito del bebé. Calma la piel irritada, hidrata y actúa como una barrera protectora que estimula el desarrollo de las propias fuerzas protectoras de la piel ante las influencias ambientales nocivas que fomentan la hipersensibilidad de las pieles atópicas. Se ha evitado el uso de aceites esenciales como perfume para no sobrecargar la piel y se han combinado los beneficios de la malva blanca BIO con el pensamiento silvestre y el aceite de coco, para aliviar así el picor y aportar una agradable sensación de frescor. Además, protege contra la humedad gracias al óxido de Zinc.

Cuidado del culito para bebés con pieles hipersensibles y atópicas.

Órgano sensorial y capa protectora

Tras el parto, el bebé pierde la protección natural del cuerpo materno. Su piel – cinco veces más fina que la de un adulto – forma ahora la única capa protectora entre su diminuto cuerpo y el mundo exterior.

El secreto de la piel del bebé

¿Sabías que la dermatitis atópica afecta ya al 15% de los bebés?

Si tu bebé es uno de ellos, y le molesta el picor, principal síntoma de la piel atópica, su piel se irrita y se descama con facilidad, necesita unos cuidados especialmente pensados para ella.

La piel atópica