El masaje del bebé

El suave tacto de tu piel, el sonido de tu voz, tu calor, tu lenguaje corporal y tu mirada hacen que tu bebé se sienta seguro y bienvenido.

¿Qué es más natural que abrazar y acariciar a tu bebé?

Cuando se trata de descubrir el mundo, el bebé se embarca en una aventura llena de descubrimientos sensoriales, sintiendo, tocando y agarrando todo lo que lo rodea.

Dado que es el único órgano sensorial totalmente desarrollado al nacer, la piel proporciona a tu bebé los primeros puntos de referencia en la vida. El contacto con el bebé es tan importante como el cuidado y la protección de su piel.

Hay estudios avalados por la Agencia Española de Masaje Infantil que demuestran que el masaje del bebé y las caricias ayudan a que tu pequeño crezca más rápido y saludable.

¿Sabías que el contacto piel con piel es esencial para la salud y el desarrollo de tu bebé?

El tacto es la primera forma en que su bebé entra en contacto con el mundo. A través del masaje, te comunicas con tu bebé y le transmites cariño y ternura.

Con gestos suaves y tranquilos, el masaje refuerza vuestros vínculos afectivos y crea una forma de diálogo y complicidad en un espacio de intimidad que sólo os pertenece a vosotros. El masaje de tu bebé también estimulará su coordinación, la flexibilidad de sus músculos y activará su metabolismo. Además, generar una rutina de masaje diario le ayudará a relajarse y a descansar, aunque no le hayas bañado previamente.

 

Para dar el masaje a tu bebé lo ideal es utilizar unas gotas del Aceite corporal de Caléndula. Este aceite 100% natural a base de Caléndula BIO envuelve a tu bebé en una capa protectora que evita la pérdida de calor corporal, a la vez que hidrata profundamente y suaviza la piel. Puedes hacerlo desde los primeros días, aumentando gradualmente la duración del masaje: desde unos minutos al principio hasta los 20 minutos en el primer mes. 

Lejos de los ruidos y estrés de la vida cotidiana, estos momentos de cariño os proporcionarán un momento especial, darán seguridad a tu bebé y descubrirá sensaciones muy agradables que reforzarán vuestros vínculos afectivos.

 

Algunos consejos para el masaje:

En realidad, no hay unas normas establecidas para un buen masaje a tu bebé. Se trata simplemente de que ambos disfrutéis de este momento mágico y sintáis la complicidad que os une. Déjate guiar por tu intuición y atrévete a inventar nuevos gestos con su bebé que os agraden a ambos.

Aun así, te dejamos unos prácticos consejos para que te sientas más segura durante los primeros masajes.

  • Elige un sitio tranquilo, siéntate cómodamente, con los hombros y los brazos relajados. Tómate tu tiempo para concentrarte en tu bebé y asegúrate de que tienes todo a mano para no tener que interrumpir el masaje.
  • Cubre las partes del cuerpo del bebé que no estés masajeando, para evitar que se enfríe.
  • La mano debe estar relajada y apoyarse por completo en la piel del bebé, recuerda mantener siempre el contacto.
  • Precalienta unas gotas del Aceite de Caléndula entre las palmas de tus manos. Empieza con caricias suaves pero firmes, para que tu bebé no sienta cosquillas que le inquieten y se acostumbre al movimiento de tus manos sobre su piel.
  • Háblale suavemente pero no constantemente, él también disfruta de la paz y la tranquilidad durante el masaje.

1. Masaje de espalda

  • Coloca tu mano derecha sobre el hombro izquierdo de su bebé. Relaja tu brazo y permite que se deslice lentamente hacia la nalga derecha de su bebé. 
  • Mientras tanto, coloca suavemente la mano izquierda sobre el hombro derecho del bebé. Cuando la primera mano llegue a la nalga derecha, desliza lentamente la mano izquierda hacia la nalga izquierda del bebé.
  • Al mismo tiempo, desliza tu mano desde la nalga del bebé de nuevo hacia el hombro

2. El masaje de muslos:

  • Coloca tu mano derecha sobre el culito del bebé para evitar que se deslice y se salga del cambiador.
  • Agarra suavemente el muslo de tu bebé.
  • Desciende a lo largo del muslo girando la mano hacia afuera mientras tiras ligeramente, luego continua hacia la pierna girando la mano hacia adentro.

3. Masaje de pies:

Coloca el pie de tu bebé entre tus dedos índice y corazón (en forma de V). De este modo, acompañarás tus movimientos de flexión y extensión mientras continúa el masaje. Cuando el agarre en forma de V es correcto, tienes tus 2 pulgares para masajear la planta, los dedos de los pies... ¡A los niños les encantan y a las mamás también!

4. Resto del cuerpo:

Puedes extender el masaje hacia atrás y masajear la espalda, el estómago, los brazos y las manos…. Con la experiencia, tus manos inventarán otras técnicas, déjate llevar y disfruta de tu bebé.

5. El masaje abdominal:

Normalmente, los primeros meses de vida son un ir y venir al pediatra a causa de los cólicos. Aunque es una molestia pasajera, uno de cada cuatro recién nacidos sufre los “cólicos de los tres meses”.

Su sistema digestivo aún es inmaduro y los cólicos pueden deberse a diferentes motivos, entre ellos que traguen mucho aire a la hora de beber o de llorar. En cualquier caso, esta dolencia siempre está causada por gases y la mejor y más natural forma de evitarlos es realizando un masaje en el abdomen del bebé.

 Tal y como recomienda la Asociación Española de Pediatría, para favorecer la expulsión de gases es recomendable realizar masajes una o dos veces por día, de forma que se convierta en una rutina y no esperemos a que el bebé llore.

El producto ideal para este masaje es el Aceite para la Tripita del Bebé. Su fórmula 100% natural contiene aceite de almendra BIO y aceites esenciales de manzanilla y cardamomo, conocidos por sus propiedades digestivas, facilita el masaje y proporciona relax y bienestar a tu bebé después de la comida.

En este vídeo te damos algunos consejos para masajear a tu bebé, ¡no te lo pierdas!

 

6. La gimnasia del bebé

Puedes jugar con tu bebé haciendo movimientos que aún no puede hacer solo. Estos movimientos le ayudan a mejorar su coordinación y aumentan su conciencia sobre su propio cuerpo.

Con un agarre circular alrededor del tobillo o la muñeca de tu bebé realiza ligeros movimientos en las extremidades del bebé. Todas las combinaciones de movimientos son posibles. ¡Depende de vosotros!

7. La posición mágica:

Llanto, ira, dolor de estómago ... Esta posición mágica es muy útil para los padres. A pesar de la aparente facilidad, la posición mágica es difícil de encontrar. 

  • Coloca una mano detrás del cuello del bebé para mantener suavemente una flexión de la cabeza.
  • La otra mano sostiene la pelvis en flexión y las piernas están en una posición de Buda.

 En esta posición, el niño recuerda su vida fetal protegido dentro del entorno materno y se tranquiliza. Esta posición te permite captar fácilmente su mirada y hablar con él, siendo el punto de partida de una gran complicidad.

Suave aceite corporal, ideal para el cuidado diario y el masaje infantil.
Alivia los “cólicos del lactante”, favoreciendo la expulsión de gases.

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