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WELEDA S.A.U.

Calle Manuel Tovar 3, 2º
28034 Madrid
España


Bessarabia, Moldova

Lavanda

El aroma inconfundible para el bienestar y la relajación

Hay pocas cosas que proporcionen un efecto relajante tan instantáneo como el aroma de lavanda. Sus flores, de un profundo color azul, contienen aceites esenciales que se emplean para aportar un aroma delicioso a 50 productos de Weleda.

 

Cuando pensamos en la lavanda, solemos pensar en los infinitos campos de la Provenza francesa. Sin embargo, hay otra zona en Europa que lleva cultivando la lavanda a gran escala desde hace siglos. El diminuto país de Moldavia, ubicado entre Rumanía y Ucrania, cuenta con únicamente 34.000 kilómetros cuadrados de tierra, pero ha sido bendecido con un clima cálido y seco y una fértil tierra negra que permite el desarrollo de viñedos y huertos a gran escala. Este clima, perfecto para el cultivo, constituyó los cimientos de Moldavia, en otro tiempo conocida como uno de los mayores productores del mundo de aceites esenciales. Con el epílogo de la Unión Soviética en 1992, numerosas hectáreas de lavanda desaparecieron del mapa a medida que la población trataba de aprender cómo funcionaba el libre comercio. Desde entonces, este país ha experimentado numerosos cambios: viejas tradiciones se han reavivado y el cultivo de lavanda ha recibido un nuevo impulso.

Lavender blossom close up

De la familia de las lamiáceas, se trata de un característico arbusto pequeño y redondeado de ramas bifurcadas y erectas con numerosas flores pequeñas de color púrpura. Las hojas son estrechas y su color varía desde el verde grisáceo en un lado hasta el blanco peludo en el otro. Este género cuenta con 25 especies, de las cuales se usan en la medicina alternativa las siguientes: la lavanda auténtica (Lavandula angustifolia), lavanda común (Lavandula latioflia), lavanda cantuesa (Lavandula stoechas) y el lavandín (Lavandula hybrida).

El proyecto de agricultura orgánica más grande

Un británico experto en desarrollo y un ingeniero agrícola moldavo pusieron en marcha el mayor proyecto de cultivo orgánico de lavanda del país y quedaron sorprendidos con su rápido crecimiento. Uno de los motivos que explica el floreciente desarrollo es sin duda la cooperación con Weleda, que comenzó en 2005. El apoyo de Weleda y las perspectivas de una cooperación duradera son los impulsores del proyecto. Según afirma el experto en desarrollo británico, “en la actualidad participan 200 familias y la zona de cultivo orgánico de lavanda se ha ampliado en torno a 81 hectáreas”.

 

Una vez hecha la plantación de plantas nuevas, deben pasar tres años antes de que se pueda recoger la primera cosecha importante, aunque si las condiciones son favorables, la planta podrá cosecharse durante un período de hasta 30 años. En el año 2005, se pudieron recoger las primeras plantas y desde entonces, cada año entre finales de junio y mediados de julio, los trabajadores cortan las flores maduras a mano con hoces – un trabajo que requiere compromiso y gran atención.

La lavanda recogida se procesa inmediatamente, sin abandonar siquiera el campo, en una unidad móvil de destilación de aceites esenciales. Esto requiere conocimientos técnicos, cuidado y sensibilidad. Un equipo de cuatro personas está de servicio permanentemente a medida que avanza la cosecha, recibiendo recipientes llenos de flores de lavanda que se conectan a continuación a la caldera móvil y su ciclo de vapor. El proceso de destilación dura alrededor de una hora y de cada 100 kg de flores de lavanda se extrae únicamente 1 kg de aceite.

 

El aceite esencial está listo para su transporte en barriles, que se sellan inmediatamente y se guardan en un lugar frío, para garantizar así su máxima calidad, antes de exportarlo a Weleda. 

Un efecto relajante inmediato

Investigaciones recientes han demostrado que las sustancias, que contiene el aceite esencial, tienen un efecto relajante directo sobre el sistema nervioso central, contribuyendo a la relajación y promoviendo un sueño saludable. La lavanda puede ayudar a regular con mayor facilidad trastornos como la inquietud, la dificultad para conciliar el sueño, tensiones, calambres, o problemas de indigestión, de corazón y circulación. Esto explica por qué, incluso en tiempos antiguos, la lavanda era muy popular por sus efectos relajantes y calmantes. 

Sin embargo, gracias a la colaboración de Weleda en Moldavia, la lavanda tiene otro efecto positivo: los campesinos locales se benefician de nuestra ingente experiencia en el análisis de aceites esenciales y la obtención de materias primas. Desde que trabajamos juntos, se han podido optimizar la producción y la recolección encóntrandose soluciones a numerosos problemas menores. Por ejemplo, Weleda está ayudando a encontrar una solución respetuosa con el medio ambiente para el compostaje de los residuos procedentes de la destilación. “Se trata de una situación de beneficio mutuo”, confirman los socios locales. “Únicamente mediante una colaboración como esta podemos conseguir la esperada calidad.”

 

Diez años después, el impulso económico y social que ha supuesto este proyecto en la región rural es notable. Para los agricultores, el cultivo de lavanda se ha convertido en una parte integrante de sus ingresos, y la colaboración ha repercutido en una amplia renovación de la escuela del pueblo. Para celebrar nuestro 90º aniversario, participamos en la construcción de un centro de salud y bienestar en la localidad de Minceni. Tan solo un ejemplo de cómo la colaboración con Weleda puede hacer crecer, tanto nuestras importantes materias primas cómo las comunidades que las producen.

Ingredient

Lavender field

Aceite esencial de lavanda

Lavandula Angustifolia Oil

Derivado de panículas frescas de lavanda. Junto con otros aceites esenciales se utiliza para aportar el aroma.