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WELEDA S.A.U.

Calle Manuel Tovar 3, 2º
28034 Madrid
España


Las étapas de la vida

Envejecer es un proceso natural: no queremos detenerlo y no queremos rejuvenecer a nadie.

Lo que queremos es que nuestras consumidoras se sientan bien y bellas, haciendo que la belleza interior salga a la luz en cada etapa de la vida. Para nosotros es muy importante que el resplandor interno se exteriorice.

Un mundo en constante cambio

Algo que todo el mundo sabe, y sin embargo no reparamos en ello: el mundo natural que nos rodea, se encuentra en permanente cambio rítmico y de progresión. De la misma manera que las estaciones muestran el ciclo de la naturaleza, nuestro cuerpo mantiene continuamente un ritmo regular de cambio. Cada siete años las células corporales se renuevan y cada siete años nuestra conciencia tiene la oportunidad de evolucionar en profundidad. 

 

Sigue leyendo o pasa directamente al bloque de cada ciclo:

> Años 21-28

> Años 28-42

> Años 42-56

> Años 56+

De crecimiento físico a conocimiento espiritual

La antroposofía reconoce estos ciclos de siete años que dividen la vida, y muestra cómo se pueden ver emerger diferentes aspectos de nuestra humanidad a medida que los atravesamos. En los tres primeros períodos de siete años (entre los 0 y los 21 años), el cuerpo se desarrolla desde la infancia hasta la edad adulta. Una vez finalizada esta etapa física, suceden tres períodos de siete años (entre los 21 y los 42 años) en los que se desarrolla nuestro espíritu o alma.

 

Durante este tiempo nos hacemos preguntas: ¿Quién soy yo? ¿Cómo quiero vivir? ¿Qué me hace diferente en mis gustos y capacidades? Entre los 42 y los 63 años, la mente y el denominado “ser superior” se van desarrollando gradualmente. En esta etapa de la vida nos entregamos cada vez más al servicio de otras personas y estamos en posición de compartir nuestros conocimientos para ofrecer apoyo y orientación a otros. 

 

Estos cambios no siempre se producen de forma espontánea o en un estado de calma y alegría. En ocasiones, es necesario que tenga lugar algún tipo de convulsión y crisis que provoque el desarrollo personal. ¿Las buenas noticias? Si aceptamos estos cambios de forma consciente, sabiendo que están pasando, tenemos grandes posibilidades de orientar nuestras vidas de forma activa en una nueva dirección.


Una vida entre extremos

Woman in forret holding small tree

Lo que la piel necesita entre los 21 y los 28 años de edad

Cuando entramos en la veintena, nos encontramos en la etapa más colorida de la vida. Estamos listos para comenzar nuestra vida "como adultos”, como personas independientes. Queremos descubrir y experimentar todo lo que el mundo nos ofrece. Un periodo de grandes cambios, en el cual vacilamos entre la excitación del descubrimiento y el deseo de seguridad. Este flujo constante de cambios se refleja a menudo en la piel, que puede volverse más seca y delicada, ensuciarse y tender a inflamarse.

 

La planta del iris tiene un talento natural para equilibrar los extremos. Su tallo regula tan bien la humedad que puede crecer perfectamente en una ciénaga, siendo capaz de florecer, de igual modo, en condiciones más secas. Como planta líder de uno de nuestros cuidados faciales, enseña a la piel joven a mantener su equilibrio hidrolípidico. 

Hidratante facial intensivo a partir de los 20.
Hidratante facial intensivo a partir de los 20.
Hidratante facial intensivo a partir de los 20.

El esplendor de la vida

Lo que la piel necesita entre los 28 y los 42 años de edad

Al llegar a la treintena, nos damos cuenta de que la vida tiene un significado más profundo. No solo se trata de experimentar lo máximo posible, sino de la calidad y el impacto de nuestras experiencias. Comienza un periodo en el que los desafíos de la vida cotidiana son cada vez más exigentes, lo que nos obliga a mantener un equilibrio entre la familia, relaciones, hijos, la educación, el trabajo, el tiempo libre, etc. Nos convertimos en malabaristas que intentan compaginar múltiples demandas al mismo tiempo en esta etapa de la vida. A nivel emocional, a menudo nos movemos entre la euforia juvenil y la serenidad adulta. Nuestra piel está sometida a cambios similares: aún es joven y elástica, pero también ha desarrollado las primeras líneas de expresión y no se adapta al estrés tan rápidamente como solía hacerlo.

 

En estos momentos, resulta crucial ofrecer a nuestra piel el perfecto equilibrio entre armonía y regeneración. La Rosa Mosqueta es delicada a la vez que fuerte, y gracias a su florecimiento interior que permite extraer el aceite de semilla, ayuda a reforzar la vitalidad juvenil de la piel manteniéndola hidratada. De forma sutil, la rosa mosqueta también fortalece la piel, reduciendo las primeras arrugas. 

Cuidado facial alisante a partir de los 30.
Cuidado facial alisante a partir de los 30.
Tratamiento suave, sin perfume para la delicada piel a partir de los 30.
Cuidado facial alisante a partir de los 30.
Cuidado corporal suavizante para pieles normales a secas.
Gel de ducha cremoso ideal para pieles normales a secas.
Cuidado Corporal para pieles normales a secas.

La vida en todas sus facetas

Application of Pomegranate Face Cream - Weleda

Lo que la piel necesita entre los 42 y los 56 años de edad

A medida que nos hacemos más mayores, también nos hacemos más ricos en experiencias vividas. Nuestra vida está consolidada, estamos bien asentados, con ambos pies en el suelo y es en esta etapa cuando realmente desarrollamos nuestro carisma, nuestra “personalidad”. Hasta entonces, el futuro cobraba un gran protagonismo en nuestra vida, es ahora cuando podemos centrarnos en el pasado, es ahora cuando tomamos consciencia de la gran importancia de éste. Convertida en una etapa crucial de nuestras vidas, nos sentimos renovados, dispuestos a asumir nuevos retos y darle una nueva dirección a nuestra vida.

 

La granada es la planta que refleja este estado de equilibrio a la perfección.  Sus etapas de desarrollo no siguen una secuencia, como ocurre con otras plantas, sino que, en este caso, varias etapas se funden en una, hasta tal punto que aún podemos ver la flor en el fruto maduro. La piel es el claro reflejo de nuestro interior, de nuestras emociones, inquietudes, nuestros deseos y éxitos. Cuando alcanzamos la edad de los 40 las fuerzas regeneradoras de la piel comienzan a disminuir, la piel se vuelve más seca y susceptible ante las influencias externas, pierde elasticidad y demanda más tiempo para poder autoregenerarse. En Weleda, conocedores de los magníficos poderes que nos ofrece la naturaleza, utilizamos el poder de la Granada, entrelazado con otros ingredientes, para reactivar la renovación de la piel, ofrecerle su propia vitalidad y contrarrestar el envejecimiento prematuro. La piel se vuelve más firme, fuerte y aterciopelada. 

Cuidado facial reafirmante y antioxidante para pieles con arrugas marcadas.
Cuidado facial reafirmante y antioxidante para pieles con arrugas marcadas.
Cuidado intensivo reafirmante y antioxidante para pieles con arrugas marcadas.
Tratamiento reafirmante y antioxidante para el contorno de ojos.

Reorientación y nuevo comienzo

Lo que la piel necesita más allá de los 56 años

Después de tomar parte en la vida cotidiana durante décadas, de sentirnos realizadas organizando la familia y los compromisos laborales, llega el momento de desvincularnos de nuestras obligaciones y pasar del “debo” al “puedo” o “quiero”. Contamos con una mayor madurez emocional, somos mujeres físicamente bellas por la serenidad interior y el resplandor carismático que nos caracteriza. Dispuestas a asumir nuevos retos sin el más mínimo temor, seguras de alcanzar el éxito en todos los aspectos de nuestra vida, muchas de nosotras buscamos incluso una nueva dimensión espiritual y mental de la vida.

 

Al igual que la mujer madura, la onagra se distancia del ritmo normal del mundo vegetal, floreciendo al caer la noche. Por este motivo es el aliado perfecto ya que promueve la nueva conciencia de la mujer en su madurez, mejorando el aspecto saludable de su piel y permitiendo que emerja su belleza individual. La onagra ayuda a la piel madura — con tendencia a la sequedad, la tirantez y las arrugas —, ofreciendo impulsos regeneradores que estimulan, estabilizan y refuerzan la barrera cutánea, haciéndolo ver a través de la luminosidad de su piel.

Cuidado facial redensificante para pieles con arrugas profundas.
Cuidado facial redensificante para pieles con arrugas profundas.
Tratamiento redensificante para el contorno de ojos y labios.
Cuidado corporal reafirmante para pieles maduras.
Gel de ducha cremoso ideal para pieles maduras.
Cuidado Corporal Revitalizante para pieles maduras.
Cuidado intensivo redensifidante para pieles con arrugas profundas.