Flor de malva blanca

Actúa como una barrera protectora que promueve la formación de una piel sana

Calma la piel

Las propiedades de la malva blanca se revelan en su nombre botánico. Althaea proviene del griego y significa " curar ". Se utilizaba como planta curativa en tiempos prehistóricos en China, Siria, Egipto y Grecia, y probablemente fue introducida en Europa en la Edad Media, coincidiendo con el inicio de la agricultura sedentaria.

Hoy en día se cultiva en lugares cálidos y soleados, cerca de la costa. 

Flor de malva blanca

La malva blanca es una planta herbácea perenne, y a primera vista, parece bastante delicada. Pero es capaz de soportar la sequía y las altas temperaturas, gracias a que alberga en sus raíces y flores una sustancia gelatinosa que la protege del desecamiento. Además, contiene en toda la planta, especialmente en las raíces, una alta concentración en mucílago que le confiere propiedades calmantes, emolientes, protectoras e hidratantes.

Hoja de malva blanca

Tan delicada como la piel del bebé

Durante los primeros años, la delicada piel del bebé, aún inmadura y 5 veces más fina que la piel del adulto, tiene que pasar por un importante proceso de maduración. Para que pueda desarrollarse de manera sana, necesita protección contra las agresiones externas además de una capa que la mantiene caliente.

Durante este tiempo, hay pieles que presentan un exceso de sensibilidad ante estímulos que en realidad son inofensivos, como la sudoración, emociones o alergias alimentarias, haciendo que la piel se vuelva seca, escamosa sufriendo además mucho picor. Esta particularidad se conoce como dermatitis atópica y afecta ya al 15% de la población pediátrica.

Flor de malva blanca

Protección suave para las pieles hipersensibles y atópicas

La línea de Bebé Derma a base de malva blanca calma la piel irritada, hidrata y actúa como una barrera protectora que estimula el desarrollo de las propias fuerzas protectoras de la piel ante las influencias ambientales nocivas.

Además, se ha evitado el uso de aceites esenciales como perfume para no sobrecargar la piel ya sensibilizada, combinando los beneficios de la malva blanca con el pensamiento silvestre y el aceite de coco, para aliviar así el picor y aportar una agradable sensación de frescor. 

 

Nuestros productos con malva blanca

Cuidado facial calmante sin perfume para bebés con pieles hipersensibles y atópicas.
50 ml
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Cuidado del culito para bebés con pieles hipersensibles y atópicas.
50 ml
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Cuidado corporal extra suave para bebés con pieles atópicas e hipersensibles.
200 ml
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All images (c) Angelika Salomon