Algunas de las causas de tener una piel seca son desconocidas

Darse una ducha o un baño a menudo lo asociamos con una sensación de bienestar. Pero lavarse muy frecuentemente puede secar en exceso nuestra piel.  También el clima y las condiciones ambientales extremas como el viento, las bajas y altas temperaturas provocan que nuestra piel se seque y por lo tanto sufra. No solo los factores externos pueden ser perjudiciales, también lo son factores internos como por ejemplo tener una piel con tendencia a la desecación o ser áspera y/o sensible.  El estrés y el paso del tiempo también influyen y esto hace que nuestra piel se resienta y luzca seca y apagada.

Conocer las causas de tener una piel seca puede ayudarte a encontrar una solución

La piel se puede secar por muchas razones. Someterse a condiciones climáticas como el frío, la lluvia y el viento pueden provocar sensibilidad en nuestra piel. La calefacción, el aire acondicionado, e incluso el plácido acto de tumbarse a tomar el sol hacen que nuestra piel se seque. Darse una agradable ducha o baño durante mucho tiempo con agua caliente hace que la piel se deshidrate debido a que la alta temperatura del agua drena los lípidos y la humedad natural de la propia piel.

1. Frío: Durante la temporada de frío, nuestra piel a menudo está más seca porque nuestras glándulas sebáceas y sudoríparas están menos activas durante este periodo. Esto puede debilitar la barrera protectora de la piel. En climas fríos, la humedad del aire tiende a ser menor, lo que provoca que se evapore más humedad de la piel que durante los meses más cálidos. El cambio constante entre las temperaturas heladas en el exterior y las temperaturas significativamente más cálidas en las habitaciones con calefacción pueden irritar la piel.

2. Calor: Sudamos más en el aire cálido y seco del verano, provocando que la piel pierda humedad más rápidamente. La luz del sol es beneficiosa ya que estimula la formación de la "hormona de la felicidad" conocida como la serotonina y la vitamina D. No obstante, tomar el sol de manera prolongada o en exceso calienta la piel provocando su deshidratación. Si hay una agradable brisa, a menudo no notamos la pérdida de hidratación en nuestra piel hasta más tarde, cuando comienza a secarse y mostrarse mucho más tirante.

3. Aire acondicionado El aire frío y seco producido por los acondicionadores de aire extraen la humedad de la piel, de modo que se vuelve más seca y quebradiza más rápidamente.

 

4. Viento y polvo: El viento y el polvo también pueden afectar a la correcta hidratación de la piel. Esto incluye el polvo fino, que es transportado por el viento. Los diferentes tipos de piel reaccionan en diferentes grados, algunas veces se vuelven secas y ásperas, como papel de lija. Según la frecuencia y la intensidad de la exposición de la piel a las influencias del viento y el polvo, la abrasión que provocan puede dañar la capa más externa de la epidermis y reducir los niveles de hidratación en la piel.

 “La piel es el espejo del alma y, a menudo, una piel seca puede reflejar estrés emocional”

No solo son los factores externos juegan un papel importante, los factores internos también influyen en el deterioro de la piel. La tendencia a tener una piel seca y áspera a menudo suele ser hereditario. Con el paso del tiempo, la piel va perdiendo su flexibilidad e hidratación natural y se vuelve cada vez más tirante y apagada. Esto es debido principalmente a cambios hormonales. No solo la falta de agentes naturales de la piel hace que se seque, también el uso de medicinas o incluso de determinadas enfermedades.

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