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Prepararse para la guardería

El niño marca el ritmo de adaptación

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¿Qué supone para tu hijo estar con otras personas? Si te incorporás a la vida laboral, tu bebé tendrá que pasar más tiempo en otro lugar y con otras personas. La matrona y experta en acompañamiento familiar Anja Constance Gaca te explica lo que hay que tener en cuenta y te ofrece valiosos consejos para los primeros momentos de guardería de tu hijo. 

Nuevas personas de referencia

En algunos casos se puede recurrir a personas cercanas, los abuelos por ejemplo.  En ese caso la adaptación suele ser buena porque suelen ser personas de referencia para el niño. Quizá hayas optado por dejarlo en una guardería, en este caso tu hijo y tú tenéis que desarrollar un vínculo con esas nuevas personas que cuidarán de él. Tienes que dejarlo ahí con toda confianza, guíate por tu intuición. 

El niño marca el ritmo de adaptación

La adaptación a estas nuevas circunstancias no tiene que seguir un plan cronológico sino el ritmo que marque el propio niño. Te ofrecemos algunos consejos valiosos para esta fase de habituación:

  • Comienza pronto el proceso de adaptación a la guardería para darte tiempo a ti y al niño a asimilar el cambio
  • Ve con tu hijo a la guardería e intenta los primeros días quedarte un tiempo con él
  • Este lento proceso adaptado a las necesidades del niño puede durar unas cuantas semanas.

La vida cotidiana en la guardería supone un gran cambio para el niño. Algunos niños tardan más en adaptarse o incluso no consiguen acostumbrarse del todo. Si esto pasa, quizá sea posible encontrar otra opción para el cuidado del pequeño, explora las diferentes opciones para intentar pasar el máximo tiempo posible con tu bebé durante este periodo de adaptación a la guardería. 

"Permanece en el aquí y el ahora con tu hijo, aunque tengas que hacer planes con antelación. Es bueno tomarse tiempo suficiente para que os acostumbréis a estar separados. Probablemente muchas cuestiones que te preocupan en este momento dentro de tres meses ya no tendrán importancia. No obstante, es importante y necesario planificar bien las cosas."

El vínculo es la base

No hay nada correcto o incorrecto sino situaciones enteramente individuales que debéis organizar lo mejor posible como familia. Pero lo que no debes hacer en ningún caso para preparar a tu hijo para ir a la guardería es “optimizar” su forma de comer o de dormir. Tu pequeño no tiene que dormir de un tirón o dejar de dar el pecho para poder ser atendido por otras personas. El estrecho vínculo existente entre tú y tu hijo es la mejor base para que antes o después pueda abrirse a situaciones y a personas de referencia nuevas.

No hay que “educar” al niño para que adquiera una capacidad de separación temprana

No se trata de que “eduques” a tu hijo para que adquiera pronto la capacidad de separarse de ti. Más bien debe adquirir suficiente confianza para sentirse protegido y cobijado durante cierto tiempo sin la presencia de su principal persona de referencia. Y debe experimentar que puede confiar en que siempre vuelves. Por eso hay que organizar la despedida de forma consciente y no convertirla en un “salir de puntillas sin que se dé cuenta”.