Comprometidos con la biodiversidad y los suelos

El cultivo biodinámico ha demostrado tener un impacto muy positivo

¿Por qué la biodiversidad es tan importante?

Porque representa la gran diversidad de ecosistemas que se encuentran en la naturaleza; desde bosques, prados o lagos hasta especies animales y vegetales: todo ello conforma la biodiversidad. Cada vez somos más en la tierra, y nuestras diferentes formas de vida van dejando huella en los ecosistemas.

Para asegurar nuestro bienestar y nuestro futuro, la biodiversidad se tiene que sostener de forma equilibrada. Por eso en Weleda, cada una de nuestras acciones tiene un fin: generar valor para la protección y recuperación de la biodiversidad.

Cultivo biodinámico: un cultivo que también llamamos "superorgánico"

No se trata solo de cómo se cultivan las plantas, también se trata de dónde provienen y cuándo las cultivamos. Y eso sin duda tiene un impacto significativo en la biodiversidad. 

Todo lo que crece y florece en nuestros jardines se cultiva de forma biodinámica. Por supuesto, no utilizamos fertilizantes químicos ni pesticidas.

Pero lo realmente revolucionario es que vemos a nuestros jardines como organismos, con las plantas, la tierra y los animales, dentro y fuera del suelo. En Weleda no concebimos cada uno como un ente independiente si no como un todo que ha de sostenerse de forma equilibrada y estable. 

Sabemos del impacto positivo que tiene sobre la salud de la naturaleza como de las personas. Por eso hacemos lo que hicieron nuestros fundadores en 1921, cuando cambiaron el paradigma dándole voz y vida a su idea biodinámica. Hoy en día ayudamos nosotros a nuestros socios, proveedores de materias primas, a seguir este tipo de cultivo sostenible.

“La vida siempre busca la diversidad”.
Ueli Hurter, agricultor biodinámico y miembro de la junta del Goetheanum

Cómo surgió la agricultura biodinámica

En 1924, en la finca Koberwitz cerca de Breslau (Polonia), un grupo de agricultores pidió consejo al científico y filósofo Rudolf Steiner, uno de los fundadores de Weleda. Sus cultivos habían perdido calidad, y estaban preocupados por la fertilidad del suelo.

Steiner lanzó un mensaje muy claro, un cambio de paradigma, y les convenció de que para salvar los suelos, había que apostar por una agricultura más artesanal, la llamada agricultura ecológica.

Llamada de acción a favor de la ‘salud’ de los suelos

En Weleda, nuestro compromiso con la sostenibilidad va más allá de la obtención de materias primas orgánicas de alta calidad. También nos preocupamos por cómo se cultivan.

El suelo juega un papel clave para la protección de la naturaleza: es un requisito previo para que las plantas puedan crecer sanas.

Gracias a nuestros métodos de cultivo, mantenemos el suelo sano, lleno de humus y rico en nutrientes. De esta manera proporcionamos un hogar para muchos organismos como las lombrices de tierra que juegan un papel relevante para la fertilidad del suelo y el crecimiento sano de las plantas... y de estas plantas extraemos sustancias nutritivas para nuestros medicamentos y cosmeticos.

Nuestros jardines protegen la biodiversidad

Nuestros ocho huertos de plantas medicinales son centros llenos de biodiversidad. Aquí es donde cultivamos las plantas para nuestros medicamentos y nuestra cosmética natural. Al aplicar los principios de la agricultura biodinámica, creamos ecosistemas más sostenibles y resistentes que se adaptan bien al calor, la lluvia y la sequía, garantizando así la preservación de la biodiversidad.

“No nos podemos permitir perder las semillas orgánicas; estamos luchando por garantizar que sigan disponibles para los agricultores en el futuro.”
Anette Engel, Jefa de Compras de Materias Primas en Weleda

Comprometidos con la diversidad de semillas

Usamos semillas de polinización abierta, porque nos permiten producir plantas con las mismas características. De esta manera, estamos ayudando a preservar la biodiversidad y la existencia de materias primas naturales.

Como parte de este esfuerzo, estamos apoyando otras iniciativas, como Save our Seeds. Somos miembro fundador de la Iniciativa Girasol para Bio-Semillas (IBS), cuyo objetivo es producir semillas orgánicas de polinización abierta a partir de semillas híbridas. También somos miembro y cofundador de Hortus officinarum, una asociación que promueve el cultivo biodinámico y la propagación de plantas medicinales.

Cultivamos nuestras plantas con mucho amor

El compost, el té de ortiga fermentado y otras preparaciones juegan un papel importante en la agricultura biodinámica: aseguran que el suelo sea fértil. Nuestro objetivo al cuidar el suelo no es agotarlo por uso excesivo, sino airearlo y enriquecerlo con nutrientes naturales. Descubre cómo fortalecemos nuestras plantas y mejoramos su resistencia a las plagas: 

Guijarros de cuerno

Elaboramos la preparación en un proceso complejo: el cristal de roca molido, un mineral que almacena la luz, se rellena en un cuerno y se expone a los efectos del sol y el calor de la tierra. Nuestros jardineros mezclan una pequeña cantidad de la preparación de sílice de cuerno rítmicamente en agua. Distribuimos este preparado dinamizado en forma de fina bruma sobre nuestras plantas. Esto los fortalece y promueve un crecimiento saludable. Al igual que cuando las personas comen de forma saludable para fortalecer su sistema inmunológico.

Compost

El abono es donde todo termina y comienza de nuevo. Todas las sustancias que sobran al cuidar y cosechar nuestros huertos y campos se aprovechan. El compostaje transforma los desechos del jardín en humus rico en nutrientes.

Té de ortiga fermentado

Para fortalecer las plantas en nuestro jardín, utilizamos té de ortiga: Ahuyenta las plagas y es una forma vegetal de fertilización liquida. ¿Cómo lo hacemos? Pues, plantamos plantas frescas con agua, dejamos que se fermenten con el calor del sol durante unas dos semanas. Diluimos nuevamente el líquido resultante con agua y rociamos las plantas con él.