padre con hijo consolandole
bebé

¿No ha sido nada?

¿Qué hacer cuando el niño llora, siente dolor o necesita consuelo?

muñeco roto

¿Qué hacer cuando tu hijo llora, se ha caído, se ha hecho daño o, simplemente, tiene un motivo para sentirse triste y las lágrimas le resbalan por las mejillas? ¿Cuál es la mejor forma de consolar a un niño y cuándo es preferible que asimile algo él solo? Charlamos con una experta, la pedagoga titulada Susanne Mierau.

Querida Susanne, ¿son capaces los padres de consolar bien de manera intuitiva? Y ¿qué deben saber los adultos sobre el consuelo?

Ante todo es bueno saber que los niños sienten las cosas de forma diferente a como lo hacemos los adultos. Hay cosas que a nosotros no nos parecen tan malas pero para el niño pueden ser algo muy serio, además los pequeños también sienten el dolor de manera diferente. Es conveniente adaptarse individualmente a cada niño y a cada circunstancia y analizar qué ha ocurrido y cómo reacciona el pequeño. Si uno se esfuerza por entender a su hijo en cada nueva situación y es capaz de actuar en consecuencia sabrá consolarlo bien y podrá acompañarlo como es debido.

"Mantener la calma, coger al niño en brazos y, simplemente, estar presente a su lado, es una experiencia que acompaña al pequeño de forma positiva. Necesita sentirse percibido y notar que lo toman en serio en cada situación."

¿Cómo se consuela bien a un niño y qué no conviene hacer?

Suele ser de ayuda respirar profundamente, coger tranquilamente al niño en brazos y establecer un buen contacto corporal. El contacto físico positivo provoca una descarga de oxitocina que a su vez influye sobre la presión arterial y la sensibilidad ante el dolor. Si uno mismo se muestra tranquilo y fuerte el niño también conseguirá tranquilizarse. No es conveniente decir cosas como “los indios no sienten dolor” o “no ha sido nada”. Son preferibles las frases que reconocen la realidad: “comprendo que eso te ha hecho daño” acompañadas de un abrazo. Percibir, tomar en serio y acompañar al niño son las mejores fuentes de consuelo. El pequeño lo nota. Prometerle algo o hacer concesiones para que deje de llorar como, por ejemplo, darle una golosina, tampoco es una buena forma de consolar. Simplemente hay que estar presente acompañando al pequeño.

¿Por qué el consuelo es importante para el niño?

Si el niño experimenta que es percibido plenamente como persona y que no se le deja solo, se refuerza la confianza y el vínculo entre padres e hijo. Los niños aprenden poco a poco a serenarse por sí mismos mediante la regulación ajena. Por eso, desde un enfoque centrado en el vínculo, el consuelo representa una experiencia importante para el pequeño: en situaciones difíciles o agotadoras puede confiar en que tiene apoyo y nota que alguien está a su lado. Entonces lo normal es que llegue un momento en que el niño sea capaz de regularse bien por sí solo cuando lo cogen en brazos.