nanas niña dormida cama
bebé

¡Duérmete niño! Nanas de todo el mundo

Las nanas ayudan a conciliar el sueño

niña dormida cama

En todos los lugares del mundo los padres cantan a los niños para que se duerman. ¿Qué nos cuentan esas canciones? Y ¿cómo pueden ayudarnos las nanas a crear un acogedor ritual de buenas noches?

Las nanas ayudan a conciliar el sueño

Cuando cae la noche y el cielo se oscurece, cuando afuera el mundo gira un poquitín más despacio, nos disponemos a despedir el día y a acunar suave y quedamente a nuestro hijo para que se duerma. Es tan fácil decirlo... porque – y esto es algo que también les ocurre a los mayores – da igual lo hermoso, excitante o agotador que haya sido el día, algunos niños no consiguen tranquilizarse. Mientras a los jóvenes padres se les cierran los ojos de puro agotamiento, a sus bebés les cuesta conciliar el sueño. Por eso no se los debe dejar solos en esa fase de transición. Incluir una canción de cuna en el ritual de buenas noches puede hacer maravillas. Si los padres no se limitan a decir “duérmete niño, duérmete ya” sino que lo cantan, al bebé le resulta algo más fácil despedirse del día y de mamá y papá.

El efecto de las canciones de cuna

Las nanas cantadas directamente al bebé hacen que disminuya la frecuencia cardiaca y respiratoria. Esas mismas canciones procedentes de un CD o de otro aparato reproductor son un mal sucedáneo, porque de hecho la suave voz de mamá o de papá, con su tempo lento – más lento que la frecuencia cardiaca del bebé – y las melodías sencillas que se repiten son los elementos que tienen un efecto tranquilizador.

Desde hace siglos en todo el planeta se canta a los niños para que se duerman. Muchas canciones hablan de serenarse y sentirse protegido. Pero también hay nanas que nos transportan a otros mundos.