La piel es la barrera natural de nuestro cuerpo, pero al mismo tiempo nos conecta con el medio ambiente. Nuestra piel reacciona a lo que encuentra desde el exterior. El aire seco en particular, ya sea frío o caliente, puede reducir el contenido de humedad de la piel.
Ciertas condiciones climáticas plantean un reto especial para nuestra piel:
En general, la composición de nuestra piel individual, cómo nutrimos la piel desde el interior y cómo cuidamos nuestra piel desde el exterior, juegan un papel importante en la forma en que el clima afecta nuestra piel.




