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La siesta

¿Por qué es importante la siesta?

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¿Qué hacer si la apreciada siesta del mediodía del niño se ve alterada por la organización de la jornada o al dejarlo al cuidado de otras personas? ¿Cuánto tiempo debe o puede dormir el niño para no desvelarse por la noche? Aquí encontrarás las respuestas más importantes a las preguntas sobre el tema siesta.

¿Por qué es importante la siesta?

Entre los nueve meses y los dos años la necesidad de sueño del niño sigue un ciclo aproximado de 14 horas. Eso quiere decir que, aunque descanse mucho tiempo por la noche, necesita la siesta como pausa de reposo. El recién nacido no tiene incorporado aún el ritmo clásico de sueño/vigilia y la organización de nuestras jornadas ha hecho que la siesta del mediodía se imponga también en muchas guarderías. Pero en realidad es importante dar al niño la posibilidad de regenerarse siempre que dé muestras de cansancio: cuando se restriega los ojitos o empieza a gimotear, cuando ya no parece sentir curiosidad ni tiene ganas de jugar estamos ante señales que nos indican que necesita descansar. Entonces hay que darle la posibilidad de dormir. Pero eso no tiene por qué ocurrir exactamente a mediodía, lo ideal es guiarse por la necesidad de sueño del pequeño.

¿Dejar dormir al niño o despertarlo?

Ante esta disyuntiva también es preferible guiarse por la necesidad de sueño del pequeño. Pero eso no siempre es posible dentro de nuestro propio plan diario. Algunos padres temen que si el niño se echa una siesta demasiado larga al mediodía le cueste más dormirse por la noche. Si no consigues organizar los momentos de descanso o de siesta de tu bebé, puedes consultar, en caso de ir a la guardería, con las personas que lo cuidan. Despertar a un niño dormido no es fácil y no suele ser necesario, salvo que haya que integrar algo diferente en el plan de la jornada. Cuando estás fuera de casa es conveniente que tu hijo pueda también descansar, en el cochecito o en algún lugar cómodo.

"No todos los niños tienen la misma necesidad de dormir. Y no todos necesitan la misma cantidad de pausas de descanso. Lo mejor es adaptarse a las necesidades de sueño del pequeño y no presionarlo en absoluto. Tampoco por la noche al acostarlo."

¿Qué hacer cuando se trata de un niño especialmente activo?

No todos los niños tienen la misma necesidad de dormir. Es importante tener eso bien presente. Cada niño tiene su pequeña personalidad y también son enteramente personales sus señales de cansancio y la duración de las pausas de reposo que necesita. No se puede obligar a descansar ni a dormir a los niños muy activos. Pero se pueden crear unas condiciones tranquilas y acogedoras y presentarles el descanso como una posibilidad atractiva.