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Qué hacer cuando un niño se muestra agresivo

¿Cómo puedo enseñar a mi hijo a no volver a comportarse de forma agresiva?

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Pegar, dar patadas, morder o incluso atacar a animales y seres vivos más pequeños... algunos niños muestran una conducta agresiva. Esto no es fácil para los padres y les plantea un gran reto. Te explicamos cómo puedes manejar la conducta agresiva de tu hijo.

Ofrecemos a nuestro hijo unas condiciones de vida amorosas, ¿cómo es posible que se muestre agresivo?

A muchos padres les resulta incomprensible la conducta agresiva de sus hijos y se hacen reproches, no saben qué hacer e incluso gritan o se vuelven agresivos ellos mismos. Pero eso no sirve de nada. En primer lugar, es bueno que los padres perciban esa actitud y acompañen amorosamente al niño. Pueden preguntarse por qué se comporta así, puede que exista una situación difícil como una separación, la desaparición de una persona de referencia como puede ser el abuelo o la abuela, una mudanza o quizá el pequeño no se siente totalmente percibido y busca llamar la atención. También puede ser que esté poniendo a prueba los límites. No suele ser fácil averiguar el motivo concreto que hace que un niño se muestre agresivo. Simplemente, debes estar dispuesta a acompañar a tu hijo durante esa fase.

"Para que tu hijo muestre en general menos conductas agresivas puedes tratar de integrar ejercicios de relajación en la vida cotidiana o fomentar la actividad física: jugar al aire libre o hacer gimnasia, así podrá desfogarse físicamente."

La conducta agresiva como válvula de escape

Los niños todavía no son capaces de expresarse como lo hacemos nosotros. Dependiendo de la edad del pequeño se comportará de una manera diferente y encontrará en su comportamiento una válvula de escape para las emociones fuertes. Si no puede expresarse bien con el lenguaje puede que muerda, dé patadas o incluso manotazos. Esa podría ser la válvula de escape de una frustración que aún no puede expresar. Algunos niños también ponen a prueba su temperamento o comprueban hasta dónde pueden llegar.

¿Cómo puedo enseñar a mi hijo a no volver a comportarse de forma agresiva?

Es importante que tu hijo entienda que el comportamiento agresivo no es una solución y que tú tampoco lo aceptas. Ahora bien, no sirve de nada limitarse a apelar a la razón porque en esos momentos el pequeño no puede pensar razonablemente. Se encuentra en un plano emocional e incluso aún necesita que tú lo regules desde fuera hasta que pueda hacerlo por sí mismo. No debes retroceder o gritar, pero puedes reflejarle que su conducta hace daño. Es recomendable percibir plenamente al niño y ofrecerle alternativas. Hay que explicar el ‘no’ porque no es capaz de entender esa palabra por sí sola. Si el niño ataca a alguien, ofrecerle un cojín para que se desfogue o dejarle que grite puede ser una buena opción. Conocer otras formas de comportarse y alternativas más suaves que le permitan desfogarse, pero no sean agresivas frente a terceros puede ser un primer paso hacia la regulación. También es importante que pongas límites a tu hijo de manera consecuente y que, por ejemplo, no le des chocolate sólo porque tiene una rabieta y quieres que se tranquilice.