Dermatitis atópica en adultos

La dermatitis atópica no es solo pediátrica. Suele comenzar casi siempre durante la infancia, muy a menudo antes de los dos años, pero no desaparece en todos los casos antes de la adolescencia y la edad adulta. Se estima que en torno al 10% de los pacientes sigue sufriendo manifestaciones de eccema durante la edad adulta. En algunos casos, este eccema sigue siendo un motivo de preocupación.

En la edad adulta también se caracteriza fundamentalmente por la sequedad de la piel, lo que conlleva a su descamación e irritación y provoca síntomas molestos como el picor.

Se trata de un desequilibrio en la función protectora de la piel que hace que presente un exceso de sensibilidad ante influencias ambientales, la sudoración, los estímulos emocionales y las alergias alimentarias.

Los expertos informan de que la incidencia va en aumento debido a los hábitos de vida y a agentes relacionados con la contaminación, la falta de sueño y el estrés, que provocan su aparición.

En los adultos se ven las irritaciones en la cara y el cuerpo.

Para controlarla y combatir los factores que la agravan, es necesario tener unos cuidados específicos.

  • Duchas cortas y templadas, no más de diez minutos con productos que limiten el uso del jabón, también se pueden utilizar aceites de baño. Tras las duchas es importante aplicar cremas específicas que hidraten la piel intensamente.
  • Además de esto se deben evitar las altas temperaturas, evitando también la sudoración excesiva en verano.
  • Se deben evitar las prendas de ropa con tejidos como la lana o el nylon y optar por el algodón.

Un cuidado para las pieles atópicas en adultos.

La línea Derma de Weleda con Malva Blanca está pensada para aliviar y controlar los picores y descamaciones que aparecen en la piel de los adultos.

Utiliza la Malva Blanca de calidad BIO como planta líder para contribuir a la formación de la capa hidrolipídica de la piel, creando un manto protector que mantiene la humedad de la piel de forma que se evita la pérdida de agua y se refuerzan las funciones protectoras de la piel.

La Línea Derma con Malva Blanca está testada dermatológicamente para pieles atópicas y sus ingredientes tienen propiedades específicas para reducir el picor y la rojez, calmar, aliviar e hidratar la piel reseca, protegiéndola frente a estímulos externos y evitando irritaciones. Esta gama no contiene aceites esenciales ni perfume ya que su suave y pasiva fragancia se logra mediante el uso del aceite de coco bio.

Leche Corporal de Malva Blanca

Cuidado corporal extra suave para bebés con pieles atópicas e hipersensibles.
16,30€
Fuera de stock

Crema Facial de Malva Blanca

Cuidado facial calmante sin perfume para bebés con pieles hipersensibles y atópicas.
50 ml
10,50€

Malva Blanca, calma y alivia la piel

La Línea Derma con Malva Blanca cuenta con 3 principios activos especialmente seleccionados para calmar las pieles atópicas:

1-Malva Blanca BIO: calma, hidrata y alivia la piel. Envuelve la piel en un manto protector, ofreciendo una mayor protección contra estímulos externos y promoviendo el desarrollo de una piel sana.

2-Pensamiento Silvestre: alivia el picor que sufren las pieles atópicas, es antiséptico, curativo, y suaviza la piel agrietada.

3-Aceite de Coco BIO: refresca la piel, proporcionando un tacto aterciopelado y un delicado aroma natural. Además, es extremadamente rico en ácido láurico, que ayuda a mejorar el sistema inmunitario en la piel.

Piel atópica en bebés

Si tu bebé tiene la piel atópica, necesita unos cuidados especiales para prevenir y tratar el picor, la descamación y la irritación.

Saber más