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Vida cotidiana familiar: consejos para un buen descanso nocturno

Qué puede ayudar a dormir y relajarse

mujer hamaca

Los rituales de buenas noches, acostar a los pequeños, dormir y descansar son temas muy importantes para las familias. Los padres están cansados pero el niño todavía está activo o inquieto y puede que aún no quiera irse a la cama. ¿Cómo se puede encontrar relax en estas circunstancias?

Qué puede ayudar a dormir y relajarse

En general la actitud interna de los padres respecto al tema del sueño es muy importante. Si tu hijo tiene la sensación de que dormir es algo agradable y de que le estás dando la oportunidad de descansar eso crea un ambiente relajado y una atmósfera muy diferente de la que existe cuando los padres piensan que el niño “tiene” que dormir. Estos consejos te ayudarán a lograr unas buenas condiciones ambientales para que el momento de irse a la cama y conciliar el sueño no genere tensiones:

  • Un ambiente cómodo y acogedor favorece el sueño
  • Habitaciones tranquilas: el dormitorio es un lugar para descansar y no para alborotar a lo loco durante el día
  • Evitar el exceso de estímulos en el dormitorio: nada de móviles colgando del techo ni relojes musicales
  • A algunos niños el baño les ayuda a relajarse antes de dormir, si le viene bien a la familia esa actividad se puede convertir en un ritual nocturno. Sin embargo, a otros niños les resulta estimulante y es mejor evitarlo.
  • No seguir un programa inamovible, no siempre hay que irse a dormir a una hora exacta
  • Cantar una nana, abrazar o hacer mimos al niño en la cama también puede formar parte del ritual nocturno
  • Adaptar las tardes al programa nocturno y evitar actividades excitantes antes de dormir

“No hay que plantear al niño que tiene que dormir sino ofrecerle la oportunidad hacerlo en las mejores condiciones: esta relajada actitud interna frente al sueño permite abordar mucho mejor el tema del descanso nocturno”

Cuna o colecho

Como es natural, cada familia decide por sí misma cómo quiere dormir y lo cerca que debe estar el niño de sus padres. Dormir en colecho facilita las cosas a la madre que da el pecho y al bebé a la hora de adaptar las tomas al ritmo de sueño durante la noche. Y lo mismo ocurre cuando el bebé duerme en su propia cuna al lado de la madre. Así se va estableciendo una especie de “sueño de cría” en el que se armonizan las fases de sueño de madre e hijo y eso también puede contribuir a lograr un mejor descanso nocturno. No recomendamos seguir programas de sueño en los que simplemente se deja llorar al niño. Por lo demás, el bebé no necesita imperiosamente que la ingesta de alimento nocturna se desarrolle siempre de forma muy armoniosa. Una madre que da el pecho en medio de la noche puede y debe ante todo asegurarse básicamente de que la necesidad de alimento y calor del bebé queda satisfecha y luego puede volver enseguida al sueño que tanto necesita. No tiene que estar todo el rato mirando amorosamente al niño ni permanecer completamente despierta. Ya hay suficiente tiempo para eso durante el día. Y lo mismo ocurre cuando el bebé toma el biberón o es el padre quien se ocupa de alimentarlo por la noche.