viajar con niños
bebé

Viajar con niños

Preparar las vacaciones con niños:

Viajar con niños

¡Viva, estamos de vacaciones! Es maravilloso explorar nuevos lugares con niños y mostrarles el mundo. Pero ahora ya no viajas sola y precisamente cuando llevas contigo a un niño pequeño es importante tener en cuenta ciertas cosas y prepararse bien.

Preparar las vacaciones con niños

Nada de estrés

Los niños son diferentes de los adultos y no todos reaccionan igual antes situaciones nuevas. Unos se adaptan mejor y otros peor a los cambios que suponen los viajes. Por eso, cuando se viaja con un niño pequeño que está acostumbrado al hogar y a la cotidianidad, es bueno planificar un tiempo de adaptación: puedes prepararte con tu hijo para el próximo viaje bastante antes, cuando todavía estáis en casa, en un entorno conocido:

 

  • A la hora elegir la forma de viajar piensa en tu hijo: ¿Qué medios de transporte son adecuados para niños?
  • ¿Cuál puede ser la duración razonable del viaje para tu hijo (y para ti)?
  • ¿Qué quieres llevar sin falta contigo? ¿Qué querrá tener tu hijo consigo?
  • Habla con él sobre el viaje
  • Mirad libros juntos
  • ¿Cómo serán las cosas allí? Comida, temperatura, agua, playa, montaña… Da rienda suelta a tu fantasía e inventa con todo ello una apasionante historia de buenas noches

Probablemente durante los primeros años prescindirás de vuelos largos y distancias demasiado grandes. También es divertido navegar en barca cerca de casa o hacer un viaje en tren. No es necesario ir muy lejos para disfrutar de unas vacaciones estupendas.

Hacer las maletas

Viajar con niños es diferente de hacerlo con adultos y eso se nota también en el equipaje. Antes de salir de viaje es aconsejable informarse de si hay posibilidades de lavar la ropa en el destino. Así te podrás ahorrar mucha vestimenta, pues los niños se ensucian bastante y hay que tener siempre una muda lista. También se puede prescindir en gran medida de los juguetes porque los sitios nuevos ya ofrecen suficientes experiencias interesantes y las familias que están de vacaciones suelen desplazarse mucho. No es necesario llevar muchos juguetes, basta con un par de ellos, los favoritos del pequeño. Para el tiempo que paséis en los medios de transporte (automóvil, tren, avión) hay que ser creativo y recurrir a objetos que permitan diversos usos, como un pequeño equipo de pintura, un libro predilecto, etc... Como alternativa también puede servir de ayuda hacer la mayor parte del trayecto del viaje en las horas en que el niño duerme.

Ya hemos llegado

Tiempo de adaptación para el niño

Una vez llegados al destino de vacaciones es bueno para el niño poder familiarizarse con todos los lugares importantes: ¿dónde se come? ¿dónde está el baño/la zona de cambio de pañal? ¿dónde dormimos? Si se trata de niños sensibles podemos facilitarles ese período de transición con cosas que ya conozcan de casa, por ejemplo, creando una situación similar a la hora de dormir. Algunos pequeños muestran de repente un apego más fuerte y necesitan algo de tiempo para relacionarse relajadamente con personas nuevas cuando el entorno les plantea desafíos.

Programa de vacaciones con niños

No hay que tener grandes expectativas

Por todo lo dicho ir de vacaciones con niños significa no esperar demasiado. Un programa de viaje estricto y actividades nuevas cada día pueden aportar más agitación de la deseada a la vida familiar. Cuando se planifica un viaje con niños es mejor fijarse objetivos a grosso modo, hay que ser siempre flexibles y analizar si las actividades encajan en la jornada y en qué momento es mejor hacerlas. Tenemos que ser capaces de cambiar fácilmente de planes todos los días y no hay que proponerse objetivos demasiado ambiciosos. Esto también se aplica cuando se va a visitar a los abuelos que ven poco a sus nietos y quieren hacer muchas cosas durante el tiempo que están con ellos. Pasar un día tranquilo y apacible también puede ser un plan estupendo.

Viajar seguros con niños

Sol y protección durante el viaje

No hay que olvidar nunca llevar un botiquín de viaje  para niños y padres que incluya un termómetro para la fiebre y medicamentos para situaciones de emergencia, porque si alguien se pone enfermo en un lugar extraño puede resultar difícil orientarse y es bueno tener a mano algunos remedios. Si se viaja a lugares soleados hay que procurar llevar la protección solar adecuada: la piel de los niños pequeños es muy sensible y la protección solar es importante. No sólo hay que tener en cuenta el factor de protección sino que también hay que aplicar correctamente el producto. Frecuentemente se utiliza muy poca crema solar y así no se consigue alcanzar el nivel de protección indicado por el fabricante. En general es aconsejable que los niños jueguen preferentemente a la sombra.

SÉ PRÁCTICA

Para evitar llenar la maleta con miles de productos, intenta elegir lo más adecuados para viajar. Por ejemplo el Champú y Gel de Ducha de Caléndula para limpiar suavemente tanto el cabello como el cuerpo o la línea de Kids de Weleda con sus Champú y Gel de ducha 2 en 1