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¿Preparada para un segundo hijo? La familia crece

Consejos para preparar a los niños pequeños ante la llegada de un hermanito

niños jugando

Cuando llega un nuevo miembro a la familia de repente nada vuelve a ser como antes. ¿Qué significa realmente para un niño pequeño dejar de estar solo y empezar a vivir con un hermanito? A menudo tendrá que compartir la atención de los padres con el nuevo bebé que además tendrá más necesidades que él. ¿Cómo se puede preparar e implicar bien al primer hijo ante semejante cambio?

¡Felicidades! Tu familia crece

A medida que tu tripa se redondea puedes preparar a los hermanos para la llegada de un nuevo miembro a la familia. Ese nuevo hermanito representa un gran cambio, sobre todo si sólo tienes otro hijo. Pero si tienes varios la llegada del bebé también modifica toda la constelación familiar. Y puede que a sus hermanos mayores no les resulte fácil adaptarse a la nueva situación. De repente hay un niño más pequeño en casa, tienen que compartir con él la atención de los padres y puede que el mayor de los hermanos también tenga que empezar a hacer algunas cosas por sí mismo.

pareja embarazo

Vivir juntos el embarazo

A medida que tu tripa crece y los movimientos del bebé se pueden palpar claramente desde fuera sus hermanos pueden entrar en contacto con él. Pueden saludar la tripa cada mañana, cantarle canciones o contarle historias. Si el bebé se muestra activo haz partícipes de ello a sus hermanos. Podéis imaginar juntos si está alborotado o si lo que ocurre es que cada vez tiene menos espacio. Pintar tu tripa con pinturas para teatro también puede ser una bonita diversión para toda la familia. Es preferible que sigas procurando satisfacer las necesidades de los mayores durante las últimas semanas de embarazo. Hacerles mimos, leerles un cuento, darles un masaje... todo eso refuerza los vínculos y hace que los niños se sientan seguros de que nada va a cambiar el amor de mamá y papá. También es bueno que sigas compartiendo momentos así con los mayores tras el parto.

"La llegada de un nuevo miembro a la familia supone una situación completamente nueva para todos. De repente los hermanos mayores tienen que compartir la atención de sus padres. Implícalos en el proceso del embarazo y en todos los preparativos que lleves a cabo."

Implicar y preparar

Implicar a los hermanos, sea cual sea su edad, en la preparación del nido supone una alegría compartida para toda la familia. Pueden ayudar a montar la cuna y a lavar y ordenar la ropa del bebé. Mientras lleváis a cabo estas tareas puedes contarles todo lo que hiciste durante los embarazos anteriores. Quizá tengas fotos de esos momentos que ahora podéis ver juntos.

Los libros infantiles son otra posibilidad para preparar a los hermanos: léeles en voz alta historias en las que aparezcan hermanos. También sirve de ayuda visitar a otras familias que tengan varios hijos. Así el niño se da cuenta de que tener una hermana o un hermano es algo completamente normal. Si los “grandes” todavía duermen en la cama contigo déjales que sigan disfrutando de ese espacio. Probablemente tendrás que recuperarlo cuando llegue el bebé. Puedes considerar la posibilidad de instalar una cama familiar en casa que te facilitará mucho las cosas.

El hermanito ya está aquí

Cuando el bebé llega al mundo el primer contacto entre él y sus hermanos mayores es muy importante. ¿Has dado a luz en el hospital y has pasado algunos días fuera de casa? Entonces, cuando vuelvas al hogar es mejor que atiendas primero las necesidades de los mayores. Pregúntales qué han hecho durante ese tiempo, admira las nuevas obras de arte que hayan pintado, elogia lo bien que han recogido su habitación expresamente para tu llegada o el pastel que han cocinado con ayuda de papá o de la abuela. Te servirá de ayuda pensar qué es lo que te gustaría que ocurriera si tu pareja vuelve de un largo viaje. Tus hijos querrán algo parecido. Porque para los niños un solo día sin mamá es mucho tiempo.

Da tiempo a tus hijos para que se acostumbren a su nuevo hermanito. Si muestran curiosidad intégralos en la vida cotidiana del bebé. Pero un recién nacido no siempre es algo interesante para un niño y también es normal que tus hijos mayores no muestren demasiado interés. 

El interés de los niños por los bebés tiene mucho que ver con el tacto. Deja que los mayores decidan por sí mismos si quieren sólo tocar, acariciar o besar. No les obligues a nada y no tengas miedo de que pueda pasarle algo al pequeño. Las manos y los besos infantiles, aún en el caso de niños que aún no tienen mucha sutileza motora, están llenos de amor.

Celos

Diana Schwarz de "Sencillamente padres" describe los sentimientos que pueden tener los hermanos mayores: “Imagina que tu pareja pasa unos días fuera de casa y después vuelve con otra mujer que se instala en vuestro hogar, se mete en vuestra cama y con la que pasa el día entero haciéndole mimitos...”  Durante las primeras semanas o meses algunos niños tienen reacciones contra los padres o contra el bebé y eso se debe a que aún no pueden entender racionalmente qué representa ese hermano en su vida. A menudo tampoco son capaces de comunicar verbalmente su desdicha o su tristeza. Trata de manejar con cuidado esta situación y de encontrar vías para conseguir que los celos no empañen el día a día. Eso no siempre resulta fácil, sobre todo porque como padres os sentís desgarrados y condicionados desde distintos frentes. Por ejemplo, puedes pedir a las visitas que quieran regalar algo al bebé que traigan también un detallito para sus hermanos y que no presten atención exclusivamente al recién llegado. Nunca dejes de brindar dedicación a los hermanos mayores. Juntos encontraréis la mejor forma de gestionar esta nueva situación.