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¿Contracciones de parto o contracciones preparto?

Semana 37 de embarazo

¿Qué sentiré cuando empiece el parto y qué puedo hacer entonces? ¿Cuál es la diferencia entre contracciones de parto y contracciones preparto o de colocación? ¿cómo mantener la calma y reservar la energía para el verdadero momento del parto?

¿Qué son las contracciones preparto?

Las contracciones preparto son la preparación para el parto, hacen que la cabecita o las nalgas del bebé se encajen más en la pelvis, que el cuello del útero se acorte y que el orificio uterino esté más blando o se abra un poco. Este tipo de contracciones también reciben el nombre de contracciones de colocación, suelen producirse a intervalos irregulares sin que te des cuenta, pero a veces también pueden causar un poco de dolor. Algunas mujeres no tienen este tipo de contracciones y el bebé permanece colocado cómodamente sobre la pelvis hasta el momento del alumbramiento. No te preocupes, el parto puede comenzar de forma completamente natural sin esas contracciones.

¿Cuándo se producen las contracciones preparto?

Las contracciones preparto casi siempre empiezan a partir de la semana 36 de embarazo y suelen producirse al final de la tarde o por la noche, cuando te relajas. Es posible que te despiertes porque notes que tu tripa se endurece o porque sientas un leve dolor. Normalmente las contracciones preparto son relativamente breves, duran menos de un minuto y rara vez se producen a intervalos regulares, así que, si puedes volver a dormir, es recomendable que lo hagas. No es necesario que te quedes despierta y tensa en la cama esperando por si comienza el parto. Lo mismo puede decirse de todas las contracciones en general: trata de relajarte o dormir cuando tengas ocasión, te despertarás en el momento en que tu cuerpo comience la labor de parto. ¡De eso puedes estar segura!

¿Comienza el parto o son sólo contracciones preparto?

El inicio del alumbramiento y las contracciones de parto se anuncian por una cierta regularidad. No se trata de una regularidad exacta de minutos y segundos sino de intervalos aproximados de entre 10 y 15 o 5 y 7 minutos. Las contracciones que desaparecen cuando te levantas de la cama o que cesan o se vuelven irregulares y casi imperceptibles cuando te sientas cómodamente todavía no tienen fuerza suficiente para iniciar la labor de parto. Son completamente normales y no significa que tengas que ponerte a andar de un lado a otro para aumentarlas. Si provocas contracciones de esa manera estarás gastando una energía extra. Si no estás segura de si son contracciones de parto o no, es conveniente que tomes un baño caliente o una larga ducha ya que normalmente eso hace que desaparezcan las contracciones preparto pero no las de parto.

A las matronas que atienden partos en casa, en centros de parto natural y en hospitales les gusta utilizar el Baño Relax de Lavanda ya que el aroma de lavanda tiene un efecto relajante.

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Relajación y sueño antes del parto

Da igual que éste sea tu primer parto o no, siempre estarás excitada y quizá tengas la sensación de que se te escapa algo si no estás atenta. Desecha esas ideas porque seguro que te enterarás de todo lo que es importante. ¡Confía en tu cuerpo! Relajarte y dormir es lo mejor que puedes hacer poco antes del parto o incluso durante el comienzo del mismo. Es posible que durante las primeras horas las contracciones aún no sean dolorosas y sólo notes que tu tripa se endurece a intervalos regulares, así que aprovecha para relajarte o túmbate si estás cansada. Si no puedes dormir puedes probar a leer o ver una película.

 

Ten en cuenta que en realidad no existen comienzos de parto como los que aparecen en las películas en las que se pasa de una conversación relajada o un momento romántico a un derrumbe efectista de la embarazada a término, acompañado de sonoros gemidos y jadeos provocados por el dolor. Hazte a la idea de que el parto se desarrollará de otra manera y tendrá un inicio mucho menos dramático que en las películas.